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¿Son los virus la causa del SIDA?

T.C. Fry

 

En 1984 científicos de los EE.UU. y de Francia le echaron la culpa de lo que se dio en llamar SIDA a varios así llamados virus. Ahora el número de virus que se dice son responsables ha aumentado a 100 que es más o menos el espectro de los virus identificados hasta ahora. De hecho, se dice que un resfrío está causado por un virus, y se le ha echado la culpa a unos 120 virus diferentes. Así que obviamente el complejo médico/farmacéutico debe estar acusando a los mismos “virus” a los que acusa de causar otras enfermedades.

¡Cuando se demuestra demasiado, no se demuestra nada! La mayoría de los norteamericanos no tienen el suficiente nivel de conocimientos y de pensamiento para entender o siquiera sospechar este fraude. En cuanto a los virus, es imposible que este desecho celular cause nada, excepto que su presencia como desecho corporal es patogénica. Sin embargo, el cuerpo está eliminando desechos las 24 horas del día, y sólo cuando se lo está intoxicando más rápido de lo que se puede desintoxicar, sucede la toxicosis, en sus miríadas de formas agudas y degenerativas.

Lo que empezó como una simple campaña para eliminar el movimiento por los derechos de los homosexuales se ha convertido en un monstruo dirigido contra toda la población por el establishment médico/farmacéutico. Usted pensaría que ellos dirigirían sus energías a la erradicación de los problemas cardiovasculares y del cáncer, pero tienen ese negocio comodamente guardado en su bolsillo. Estas dos enfermedades son responsables del 70% de todas las muertes (N.D.T.: en los EE.UU.), mientras que, hasta ahora, lo que se ha llamado SIDA ha causado supuestamente 1/15 del 1% de las muertes desde su aparición. Lo que realmente está haciendo el establishment médico/farmacéutico es delimitando una nueva área para aumentar sus negocios.

¿Realmente los “virus” causan el complejo de síntomas llamado SIDA?
Examinemos este material de desecho corporal al que se acusa.
Cualquier virólogo y microbiólogo serio le dirá que los llamados virus son material inanimado, no tienen vida en absoluto. No tienen metabolismo. No tienen medios de locomoción. No tienen ninguna de las características de los seres vivos. Están tan muertos como una piedra, aunque, obviamente, son material orgánico. Sin embargo, se dice que los “virus” “están al acecho”, “se inyectan en las células”, “se incuban”, “se reactivan”, “comandan”, “invaden”, “se encubren”, “infectan”, tienen una “etapa activa”, son “devastadores” y “mortales”, “asedian”, y que tienen muchas otras características de los seres vivos y que llevan a cabo otras acciones malvadas.

Creo que lo mejor que podemos hacer es ir al quid de la cuestión de lo que realmente son los virus. En el Instituto de la Ciencia de la Vida hemos creado una serie de 12 cassettes. En uno de estos cassettes se dio la siguiente conversación entre una nutricionista, una enfermera, y yo.


Nutricionista
: ¿Realmente cree que las enfermedades están causadas por la comida? Trabajo en un hospital y la mayoría de las enfermedades están causadas por bacterias, hongos y virus.

T.C. Fry: Creo que usted no es conciente de lo que está sucediendo frente a sus ojos. La mayoría de las enfermedades con las que usted trabaja ni siquiera se dice que estén causadas por esos agentes. ¿A cuántas personas con diabetes, asma, artritis, cáncer, psoriasis, alergias, problemas cardiovasculares, problemas mentales, a cuántos pacientes con hemorroides, y con problemas de columna, recibe usted ahí?

Nutricionista: De hecho, esos son casi todos nuestros casos. Nunca lo había mirado de esta manera.

T.C. Fry: Así que, como puede ver, raramente el problema son los virus, los gérmenes o los hongos. La mayoría de los problemas surgen a raíz de errores dietarios que envenenan y bloquean el sistema. Nosotros mantenemos que nuestras enfermedades, padecimientos y problemas degenerativos, surgen a partir de la toxicosis o toxemia. Las enfermedades agudas son crisis extraordinarias de desintoxicación iniciadas y conducidas por el cuerpo. Las enfermedades degenerativas son el desarreglo de órganos y tejidos debido al envenenamiento crónico. El norteamericano promedio consume unos 40 venenos por día. Por lo tanto, ¿le llama la atención que la mayoría de los norteamericanos padecen frecuentemente de enfermedades y de problemas degenerativos como los recién mencionados? Es evidente que las bacterias, los mal llamados virus y los hongos no causan enfermedades. Estas mal llamadas causas de enfermedad están con nosotros todo el tiempo.

Tomemos el streptococo por ejemplo. Es un habitante normal de la garganta y se lo culpa del dolor de garganta cuando aparece. Casi todo el mundo tiene en algún momento la garganta inflamada. Pero usted le pregunta a un médico: “si el streptococo causa dolor de garganta, y está en la garganta todo el tiempo, ¿por qué no tenemos dolor de garganta todo el tiempo?”, y el responderá que la mayoría de las veces usted no es “susceptible”, o tiene “alta resistencia”. Esto es un subterfugio que indica a la mente perceptiva que los gérmenes no son la causa del dolor de garganta, sino que el responsable es el criterio de lo que constituye susceptibilidad. Nosotros los Científicos de la Vida sabemos que el moco es la secreción de la piel interna que se produce cuando es necesario para transportar los venenos exudados a través de las membranas mucosas del cuerpo. Cuando el cuerpo elije el área de la garganta para esta eliminación, esta se inflama y duele. Las bacterias proliferan después del hecho, no antes, porque las exudaciones son el material orgánico muerto del que se alimentan. Están ahí porque su comida está ahí. Si usted quiere deshacerse de las moscas de la fruta en su cocina, simplemente saque todas las frutas. Si usted quiere dehacerse de las moscas que se alimentan de su basura, nada más saque la basura.
¿Le satisface esta explicación de nuestra postura?

Nutricionista: No puedo decir que estoy completamente satisfecha, pero lo que me acaba de decir me suena muy lógico. De hecho, ya me he topado con observaciones similares, pero nunca había pensado seriamente sobre el tema.

Enfermera: Si las enfermedades están causadas como usted dice, entonces ¿cuál es la causa de las enfermedades virales tales como la gripe, los resfríos, el sarampión, los herpes y el SIDA?

T.C. Fry: De hecho, se acusa a los virus de causar todas esas enfermedades y muchas otras. Se dice que los resfríos, la gripe, el sarampión y ciertas formas de los mal llamados herpes se autolimitan. En realidad, están limitados por el tiempo que tarda el cuerpo en eliminar los materiales tóxicos que no puede tolerar y en reparar los daños causados. Las causas no son los virus, porque esto es como acusar a espíritus malignos, como les demostraré. Estas enfermedades, incluídas todas las mal llamadas enfermedades de herpes, no son más que procesos de desintoxicación y curación. Son iniciadas, dirigidas y finalizadas por el cuerpo, no por un pequeño monstruito malévolo. El cuerpo es siempre amo de sí mismo, y sólo la muerte termina con este control coherente. Como usted sabe, la lógica nos indica que si los microbios pueden enfermar a una persona y multiplicarse hasta ser miles de millones, se vuelven más numerosos y poderosos mientras que absorben más y más de la vitalidad y de los recursos de su víctima. Teniendo en cuenta estos hechos, es absurdo decir que un organismo muy debilitado puede revertir este proceso. Cuando los microorganismos empiezan a descomponer un cuerpo, no paran hasta haber agotado todo el material orgánico, hasta que quedan sólo los huesos, por así decirlo. Repito, el concepto de que los microbios nos derriban y luego damos vuelta la situación y los vencemos es muy parecido a los cuentos de policías y ladrones. En la naturaleza, una vez que se establece el dominio, es un espiral descendente para el organismo debilitado. Cuando los carnívoros vencen * a las cebras, estas raramente sobreviven. Cuando las bacterias empiezan a descomponer tejido orgánico, lo hacen hasta que no queda más material orgánico.
¿Ha estudiado microbiología?

Enfermera: Sí, fue parte de mi carrera universitaria. Y, por supuesto, he repasado el tema, tal como usted me pidió.

T.C. Fry: ¿Los virus son seres vivos o material genético sin vida?

Enfermera: Nunca tienen vida. Siempre se ha sabido que son partículas sin vida. Son partículas de ADN rodeadas por un membrana de proteínas y lípidos.

T.C. Fry: Entonces, ¿cómo se puede decir que causen algo? ¿Cómo pueden actuar de alguna manera, si no tienen vida? ¿Cómo puede algo sin vida ser llamado “virus vivos” y “virus atenuados”? ¿Cómo puede un virus sin vida causar una enfermedad o lo que sea?

Enfermera: El término “virus vivos” significa solamente que fueron creados a partir de cultivos de tejido vivo. Tengo bien claro que las cosas sin vida no actúan, y que lo que no actúa no puede causar nada. Pero sabemos que, cuando están in vitro, se generan billones de virus a partir de tejido vivo.

T.C. Fry: ¿Querrá decir tejido que está muriendo?

Enfermera: Sí, supongo que sí, porque si bien se mantiene con vida a algunos cultivos, hay mucho recambio de céulas y los virus se obtienen a partir de esas células que están muriendo. Pero los virus nunca tienen vida ni actividad, porque no tienen ni metabolismo ni vida, excepto que son ADN y proteínas.

T.C. Fry: ¿Qué supone usted que creó a los llamados virus?

Enfermera: Bueno, es obvio que están saliendo de esas células que están muriendo, a las que han infectado. El virus se ha inyectado en la célula y se puso al mando de ella e hizo que lo reprodujera. Esto sucede hasta que la célula explota por la carga.

T.C. Fry: Ese es el mecanismo, ¿no?

Enfermera: Sí, esa es la explicación que me enseñaron.

T.C. Fry: ¿Conoce la estructura celular?

Enfermera: Sí, también estudié eso. Una de las materias de mi carrera fue citología.

T.C. Fry: ¿Cuál es la forma de vida presente en mayor número dentro de una célula?

Enfermera: La mitocondria. Son las creadoras de nuestra energía. He visto células llamadas protozoas que tienen, según me han dicho, hasta medio millón de mitocondrias. Los seres humanos tienen muy pocas mitrocondrias, tenemos desde varios cientos en las células de la sangre hasta 30.000 o más en nuestras células más grandes en el tejido muscular.

T.C. Fry: ¿Nos puede describir una mitocondria?

Enfermera: Tiene aproximadamente el tamaño de una bacteria. Tiene su propio metabolismo y ADN. Metabolizan la glucosa y de esto resulta el ATP, que es energía lista para cuando se la necesita. Las mitocondrias son seres vivos llamados organelos o pequeños órganos.

T.C. Fry: ¿Cuántos de esos organelos hay en el cuerpo humano?

Enfermera: Realmente no lo se. Se que hay aproximadamente 75 billones de células en el cuerpo humano, y si hay miles de mitocondrias en cada célula, debe haber trillones o cuatrillones de mitocondrias en el cuerpo.

T.C. Fry: Creo que estamos empezando a aclarar las cosas. ¿Puede decirnos qué pasa cuando muere una célula?

Enfermera: Primero, es reemplazada por otra célula hermana creada por mitosis de otra célula. Pero una célula, cuando muere, es desintegrada por una enzima corporal llamada lisosoma. Desintegra la célula en partículas muy pequeñas para que el cuerpo pueda eliminarla como desecho.

T.C. Fry: ¿Qué pasa con las mitocondrias cuando muere una célula?

Enfermera: También son desintegradas.

T.C. Fry: ¿Qué pasa con todos esos miles de partículas de ADN que la mitocondria protegía con una doble membrana?

Enfermera: La verdad es que no aprendí qué pasa con el material genético de las mitocondrias, pero supongo que también es desintegrado por los lisosomas.

T.C. Fry: Si los lisosomas pudieran desintegrar el material genético de las mitocondrias ú organelos, ¿no podrían también desintegrar el supuesto material genético que el cuerpo supuestamente creó para los virus?

Enfermera: Sí, ahora que lo menciona, ciertamente sí podrían. De hecho, las fotos de los virus tomadas con microscopios electrónicos muestran que las membranas son rugosas y dentadas, a veces sólo parte de una capa, a veces una capa y parte de otra. Yo diría que muchos de los virus no sobreviven a los lisosomas.

T.C. Fry: La historia de virus sin vida inyectándose en una célula y luego ordenándole que lo reproduzca hasta que la célula explota, ¿no le parece un cuento de hadas? ¿No es posible que los lisosomas podrían no dañar el muy protegido material genético de las mitocondrias, tan facilmente como lo harían los así llamados virus reproducidos? ¿No es el material genético de una mitocondria idéntico al material genético de los llamados virus? ¿No es tal vez posible, de hecho más que probable que a lo que estamos llamado virus es en realidad material genético parcialmente degradado de la población de mitocondrias de la célula? ¿Qué piensa usted al respecto?

Enfermera: Me suena mucho más lógico. Cuando aprendí que un virus es mil millones de veces más pequeño que una célula, me pregunté cómo algo tan pequeño podría apoderarse de una célula. Es como si una mosca se inyectara en un elefante y luego le ordenara que la reprodujera hasta que explotara de tantas moscas. Sí, he pensado en esto, y le digo que lo que nos han enseñado es muy sospechoso. Al igual que muchas otras cosas que los médicos nos imponen a las enfermeras. Nosotras sabemos que hay maneras mejores de hacer las cosas, pero tenemos que hacer lo que nos ordenan.

Aquí termina este diálogo. ¿No es muy revelador?

La verdadera causa del llamado SIDA son indiscutidamente venenos que destruyen las facultades de generación de glóbulos blancos, tanto en la médula ósea como en las glándulas linfáticas. El cuerpo es capaz de duplicar, triplicar y hasta cuadriplicar el número de glóbulos blancos normalmente en una hora o dos si es necesario. Cuando ni siquiera puede mantener un número normal de glóbulos o cuando las células son defectuosas e incapaces de rodear y transportar los venenos de la sangre y la linfa normalmente, entonces ciertamente, la degeneración de la médula ósea y de las glándulas linfáticas es mortal.

Pero echarle la culpa a desechos corporales que están con nosotros las 24 horas del día, incluídos los llamados virus, es un completo error, sobre todo si tenemos en cuenta que casi todos los pacientes con SIDA hasta el día de hoy han abusado de drogas, sean medicamentos, aditivos químicos en los alimentos o drogas recreativas. Nada de esto resiste un simple análisis como el que llevamos a cabo en el cassette. El espanto del SIDA se perpetúa por nuestra ignorancia, no por ninguna enfermedad como se nos ha hecho creer mediante el miedo.
Ignore todo este asunto del SIDA, y viva sanamente. El vivir sanamente crea salud y libertad de todas las enfermedades. Los higienistas son vivo testimonio de que esto es así.



Extraído del libro "The Great AIDS Hoax" ("El gran engaño del SIDA", páginas 120-126), de T.C. Fry, publicado por Fit for Life International Inc.