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Los autoexámenes de mama no reducen el riesgo de morir de cáncer de mama

Por Sharon Begley
Periodista del staff de The Wall Street Journal

2 de octubre de 2002

 

El estudio más riguroso jamás realizado sobre el valor de enseñarle a las mujeres a auto examinarse dio por resultado que esta práctica no reduce el riesgo de morir de cáncer de mama. Otro golpe a la esperanza de que la detección temprana salva vidas.

Según un estudio de 10 años de duración, en el que participaron 266.064 mujeres de Shangai, la tasa de mortalidad de cáncer de mama en aquellas mujeres capacitadas para realizarse auto exámenes mensuales luego de una instrucción intensiva no fue diferente de la tasa de mortalidad de aquellas mujeres que no recibieron ninguna instrucción y que no llevaban a cabo la auto examinación. Los tumores en el grupo de examen no fueron ni siquiera hallados en un estadío más temprano y tratable.

Los resultados, dados a conocer en la edición del miércoles del Journal of the National Cancer Institute, y que aparecen, irónicamente, en el Mes de Conciencia sobre el Cáncer de Mama, amenazan con desvanecer la esperanza de las mujeres que ya están recuperándose del impacto de la controversia sobre si las mamografías salvan vidas o no. Un editorial en la publicación médica no anda con miramientos : “Al menos para la gran mayoría de las mujeres, cuya práctica de auto examinación no es óptima, no reduce el riesgo de morir de cáncer de mama”, escriben Russell Harris y Linda Kinsinger, de la Universidad de North Carolina, en Chapel Hill.

Ese resultado contrario a la intuición se opone a años de evidencias que mostraban una relación entre el resultado y en qué estadio se detecta un tumor en la mama.

Los fundamentos teóricos del auto examen son simples: te permite detectar antes un tumor, cuando es más pequeño y supuestamente más tratable. Pero el cáncer de mama es impredecible. “Para cuando una mujer siente un bulto, el cáncer puede haber estado creciendo durante ocho o diez años”, nota el cirujano oncológico Susan Love de la Universidad de California en Los Angeles, que no participó del estudio. Si es muy agresivo, ya habrá hecho metástasis, en cuyo caso la detección “temprana” sigue siendo demasiado tarde.

Por otro lado, si el tumor es de crecimiento muy lento, no importa mucho si usted lo detecta mediante un auto examen metódico, por casualidad en la ducha, o en una visita al médico, dice el Dr. Harris. Tales tumores son mucho más tratables. En el caso de los tumores en el medio es cuando descubrirlo ahora o el año que viene “puede importar”, dice. “Si usted realmente sabe lo que está haciendo, el auto examen puede ser una gran herramienta, pero simplemente no sabemos cuántos tumores son de este tipo que está en el medio, en cuyo caso el auto examen puede ser valioso”.

Este año, se estima que a 203.500 mujeres en los EE.UU. se les diagnosticará un cáncer de mama, y que 39.600 morirán por esta enfermedad.

Tanto quienes dudan o como quienes apoyan la práctica del auto examen están de acuerdo en que volver a la época en la que las mujeres aparecían en le consultorio del médico con un bulto del tamaño de un limón es una receta para la tragedia. Incluso si el auto examen riguroso no reduce estadísticamente la mortalidad de cáncer de mama, hallar un bulto antes de que se vuelva grande no tiene nada de malo.

Sin embargo, en contra de los mensajes que las mujeres reciben de los médicos y de las campañas de salud pública, nunca se ha demostrado que la auto examinación de mamas salve vidas. “Pensar lo contrario es creer lo que uno quiere creer” , dice la Dra. Love. “Alimenta todos nuestro prejuicios sobre facultar a las mujeres para que tomen responsabilidad por su salud”.

De hecho, hacer de cuenta que las cosas funcionan es un obstáculo para hallar cosas mejores”, argumenta la Dra. Love, quien aboga por la investigación sobre exámenes de sangre u otros marcadores de cáncer de mama temprano, semejantes al papanicolau para el cáncer cervical.

Para su estudio, los investigadores, dirigidos por David B. Thomas, experto en epidemiología del cáncer, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, alistaron a 266.064 mujeres chinas que trabajan en fábricas de Shangai. La mitad recibieron una instrucción intensiva sobre el auto examen y la otra mitad no. El primer grupo recibió regularmente recordatorios sobre los exámenes y practicaban consigo mismas bajo la supervisión de un trabajador de la salud cada seis meses. Transcurridos de 10 a 11 años, no había diferencia entre los dos grupos en la mortalidad por cáncer de mama: 1/10 del 1% de las mujeres en cada grupo había muerto por la enfermedad.

Reflejando la incertidumbre sobre el valor del auto examen, la posición de el Grupo de Trabajo del Servicio de Salud Preventiva de los EE.Uu. es que no hay suficiente evidencia ni a favor ni en contra de enseñarla. El consejo de la Sociedad Norteamericana del Cáncer de que las mujeres lleven a cabo el auto examen mensualmente está siendo revisado; la Coalición Nacional del Cáncer de Mama sostiene hace tiempo que el auto examen no salva vidas.

“En lo más profundo de mí creo que el auto examen es útil, pero como la literatura científica sobre el tema dice cosas tan diferentes, no presiono a las mujeres para que la realicen”, dice Leslie Montgomery, director de un programa para mujeres con alto riesgo de cáncer de mama, en el Centro de Cáncer Memorial Sloan-Kettering, en Nueva York.

Escríbale a Sharon Begley a sharon.begley@wsj.com



Fuente: http://www.karlloren.com/biopsy/p97.htm